En el transcurso de estas “Opiniones”, hemos hecho una reseña de la importancia que -empezando en la cultura griega y después en otras que han dejado huella en la humanidad- le han otorgado a la inculcación de valores. Los valores y su efecto práctico, la conducta virtuosa, son un termómetro para determinar la salud de una sociedad.
Aristóteles argumentaba que no podía existir un Estado sano si su población estaba enferma, vacía de valores.





